miércoles, 23 de octubre de 2019

Miño 20-10-19

En la invitación pone algo sobre unas pastas y café mañanero en el merendero del Placi dónde ya de paso cumplir con el protocolo de los saludos, somos todos los que estamos pero no estamos todos los que somos (o algo así)  Se acerca la hora de arrancar y hace más frío de lo ansiado, hay que escoger  ¿más o menos ropa?, ¿largo o corto?, el chubasquero a mano si o si no vaya a ser que...................................



El patrón da la orden y a rodar por la costa marrón , ¿frío, eso qué es?, ya nadie se acuerda. Un encinar despide al grupo arribando a Cenegro por una senda a media ladera , un puñado de pedaladas más junto con unas curvas de herradura (aprovechadas para desoxidar las patas) dan acceso al pueblo de Fuentecambróm .








Dejando atrás la zona costera en busca de la ribera del río Perico, una bajada tramposa hace echar juramentos desde el primero al último, unos pocos pero interminables metros de un................ vamos a calificarlo como  "empalagoso" barro blanco que se aferra a las ruedas hace que un grupo de nenazas tomen el atajo al avituallamiento.
Parada para reponer fuerzas aquí no falta de nada, torrenos, tortillas, jamón, chocolates, bebidas de todos los colores, aunque algunos no lo hayan visto incluso hay hasta frutas.

MÁS FOTOS AQUÍ



Señores!!!!!!!! vamos que viene lloviendo, camino de Peñalba un amago de lluvia plantea un cambio de dirección en busca del asfalto aceptado por algunos y seguir con el rumbo inicial echando el resto ascendiendo por el tortuoso barranco los más atrevidos.
Por el camino de vuelta una parada para venerar en su pedestal señalando el km 40 al señor porrón, culpable de esta aventura.
Mil gracias al grupo de personas que han preparado toda la logística  de cocina y han dispuesto esos abundantes y deliciosos manjares

miércoles, 28 de agosto de 2019

Sierra de Nafría

Para este día hay una atrayente oferta para ir dejando atrás el sobrante de días atrás y recordar que es eso de montar en bici. Es la hora pues al lío, somos pocos así que hay que repartirse el palique y los jadeos, piñón arriba piñón abajo se ven pasar las encinas, los enebros, los pinos y los envites al agua.  Antes de encarar la marcha por la sierra una breve parada para coger agua caliente y una escueta charla sobre si tienen más o menos ganas de fiesta los peces, un camino entretenido que no le falta de nada hasta coronar y una bajada por senda donde poner a prueba los frenos hasta el río Lobos.


El plan es ir al castillo pero ¡que coño! ya que estamos aquí y la Galiana está ahí y hace como una eternidad que no hay tu tu a tu con sus cinco espectaculares  curvas de herradura que ...................................... a por ello, hasta la cima como unos campeones con una parte final jugando a ser ciclista peleando el premio de montaña.



LAS FOTOS

Un retrato en el mirador y cagando leches para abajo, pos ya que estamos aquí y el castillo está ahí..................... a reconquistarlo se ha dicho, pasa tu delante que vas mejor, no mejor tira tu.
Bueno esto ya está chupao, un rato por el camino otro rato por la senda y dos ratos de entusiasmo en las piernas y el olor a torrenito hacen que se resuma el viaje.

viernes, 12 de julio de 2019

Alcozar, Bocigas 7-7-19

"La mejor manera de descubrir nuevos sitios es montando en bicicleta"
Gary Fisher, el padre del Mountain Bike

Siguiendo el consejo de este señor a pedalear por nuevos lugares ver que tal sale la mañana.
Las ganas en las piernas, el agua en el bidón, el bidón en la bici, la bici en el coche y el coche hasta San Esteban que hoy toca cambiar de aires.
Por ese camino apareces en no sé dónde, aquel no tiene salida, por este mejor no.......... Atentos a las explicaciones del timonel que lleva el mapa bien estudiado. Chopos, pinos, perdices, viñas, la cosechadora dale que te pego.



Salto sobre el río y firme del camino advierte de lo que esta por venir, la cosa se estrecha cada vez más  por momentos y las piernas aconsejan subir coronas, el sendero se encoge hasta sentir el abrazo de las ramas. Por el llano un fugaz vistazo a la izquierda y guardar una foto mental en modo panóramico y llegar hasta una pequeña ermita muestra hacia dónde tirar en busca de un atajo más distraido.



En el pueblo foto abajo, subida a lo alto de las rocas, foto arriba y entrever una bajada meditando quién pinchará.



Pedaleo alegre picando y más contento cuando pica hacia abajo, delante de las narices está Alcozar y un poco más "parriba"  el castillo y hay que subir si o si........... Un respiro arriba y navegando a por otra senda picona (dicese que pica) con visita a un cohete incluida y de paso una bajada para valientes. Un paseo por la ribera del Rejas y del Duero siguiendo la llamada de la cerveza y el torreno.

martes, 2 de julio de 2019

Noche de San Juan 23-6-19

" Junio del diecinueve a punto de anochecer ya son las diez del día D". Con la batería cargada o no, remangados e inquietos un año más comienza el ritual, (ya no sé ni cuantos van), arropados por la oscuridad con la música de los neumáticos sobre la grava y sin más  referencia que la luz despedida por las lámparas ensambladas en el manillar, la mollera se pregunta ¿cuánto faltará?


Al fin nos vemos con las manos llenas de ricos manjares  envueltos en un ambiente misterioso que ofrecen el lugar y la fecha. Rco, rico gran trabajo de logística (gracias chico@s)
Un puñado de palabras, algo de "jachondeo", el retrato que no falte y de regreso alguna escaramuza como viene siendo costumbre.

FOTOS




miércoles, 12 de junio de 2019

09-06-2019 Costalago´19


Tras el éxito de la “VII Ruta del Nískalo” toca de nuevo volver a nuestras típicas salidas de los domingos. Bueno, hoy tampoco es una salida de las típicas de “ruta por decidir”, hoy es la ruta por Costalago y el Cañón, una de las salidas que el club hace una vez al año y que ya llevaba unas semanas decidida.

Madrugamos más de lo habitual y nos desplazamos en vehículos hasta Ucero donde comenzamos. Cuando llevamos apenas un kilómetro viene un coche de frente con uno de los miembros del club así que esperamos a que se prepare para unirse al grupo. Mientras dejamos que el compañero nuevo se adelante un poco para que vaya a su ritmo en estas primeras rampas y no se le haga más dura de lo necesario su primera salida que ya de por sí va a ser exigente.

Atravesamos Nafría de Ucero donde nos encontramos a tres componentes del club Peñafiel Team un tanto despistados y que aceptan acompañarnos en la ruta. Seguimos sin alcanzar a nuestro compañero novato así que hay que hacer uso del teléfono y organizarle la ruta alternativa ya que ha habido un pequeño despiste. El resto seguimos hacia Santa María de las Hoyas y al salir del pueblo nos desviamos hacia la izquierda para dirigirnos al mirador de Costalago. Hasta llegar a él tenemos una cuesta de unos dos kilómetros que hace daño si la tomas con más optimismo del debido, arriba nos reagrupamos y tomamos unas fotos. Este descanso viene bien para enfilar los otros dos kilómetros que quedan de subida y que se hacen aún más duros que los primeros.



Una vez arriba descendemos con precaución hasta llegar a la fuente de Hontoria del Pinar donde aprovechamos para avituallarnos. Comenzamos el regreso, por delante kilómetros de Cañón que si las bicis pudieran elegir, dudo yo que los hicieran voluntariamente ya que las piedras las golpean continuamente y son realmente duros para ellas. Sufren los cuadros, los cambios, las ruedas, en fin,… es mountain bike. Llegamos al Puente de los siete ojos y nos reunimos con el compañero solitario que también ha disfrutado su ruta, pasamos a un grupo de “electrociclistas” y comprobamos que estas bicis cada vez se parecen más a las motos, pero si no pedaleas no avanzan.



Desde aquí la dureza del terreno es algo menor pero toca apearse varias veces de la bici para cruzar el río, pasar las escaleras y otros pasos imposibles de hacer montados. Los amigos de Peñafiel tienen más prisa y nos abandonan en una de las paradas de reagrupamiento. Al llegar a la Ermita de San Bartolomé nos tomamos alguna foto de grupo y emprendemos los últimos kilómetros que son coser y cantar.



Una vez de vuelta en Ucero, sin que haya habido ni un solo contratiempo en la ruta, cosa rara en este terreno, recuperamos fuerzas con un piscolabis que nos ha preparado el “presidente” y pasamos un rato agradable de espera hasta la hora de comer. Entre medias un pequeño homenaje a uno de nuestros compañeros protagonista, no por voluntad propia, en la VI ruta del Niskalo y tras este emocionante momento levantamos el campamento para ir a comer.



Aunque este terreno del comer y beber en general se nos dá bien, después del largo aperitivo y la cantidad de comida que se nos ofrece no somos capaces de acabar con todo y no llegamos a coronar el puerto. Terminada la comida no hay tiempo para más porque ya se nos pasado bastante la hora del permiso conyugal así que recogemos y volvemos a casa en coche. ¡Que ya está bien! ¡Vaya horas! ¡Todo el día por ahí!


En resumen, nueva jornada para recordar. ¡Buenos momentos vividos!

02-06-2019 VII Ruta del NISKALO


Sabado 1-6-2019

Víspera de nuestra séptima marcha (como pasa el tiempo), ahora sí que sentimos que llega la hora de la verdad. A todo el trabajo en la sombra de tantas semanas y meses atrás se le dará sentido mañana, toda esa labor sin la cual una marcha como esta no pasaría de un simple sueño por realizar.

Las tareas de la última semana son más agradecidas porque estas sí que salen a la luz y se dejan ver. Los recorridos están marcados, las mesas y sillas colocadas en el Centro Polivalente, las bolsas de los ciclistas preparadas, lo que se podía avanzar en cuanto a la comida también se ha hecho,..., en definitiva, aspectos que van a ser importantes en la calificación final de los visitantes.

Hoy por la mañana un grupo sale a balizar e ir dejando bien señalizado todo el recorrido, lógicamente no se puede dejar todo cerrado y se terminará mañana. Por la tarde se monta la rampa en las escaleras del puente sobre el río Ucero y se empiezan a entregar los dorsales, además de los preparativos que los voluntarios avanzan en las materias encomendadas (lavadero de bicis, duchas, comida y bebida, vehículos de asistencia, etc). 





Ya solo queda esperar a mañana y que todo salga bien.


Domingo 2-6-2019

La noche ha sido larga para algunos, aunque el despertador tenía que sonar pronto no ha sido necesario su aviso para levantarse. Desde primera hora se comienza a marcar, cerrar y señalizar lo que queda del recorrido. Otros montando carpas en avituallamientos, asistencia, cronometraje, salida y meta.



A las siete y media se vuelve a abrir la entrega de dorsales y sin prisa pero sin pausa se van acercando los ciclistas a recogerlos. La Plaza va cogiendo color festivo, los cientos de voluntarios se colocan en sus lugares y la hora se acerca. Unos 450 deportistas dispuestos a tomar la salida y pasar una jornada de diversión y esfuerzo.




A las nueve y media, con total puntualidad, echan a rodar las bicicletas. Tres kilómetros de salida neutralizada, con varios miembros del MTB Uxama en cabeza controlando el ritmo y al llegar a la pista que lleva a Alcubilla comienza la marcha, desde aquí a cada uno le toca disfrutar o sufrir según sus posibilidades y elegir la ruta que mejor le venga, corta o larga. Este año, por primera vez, no hay nada de barro en el recorrido, terreno seco y con alguna zona de arena, exigente como siempre.



La ruta transcurre según lo previsto, lógicamente hay alguna caída y algunas bicicletas averiadas, cosa que estadísticamente es inevitable cuando se junta tanta gente. Avituallamientos bien surtidos cada poco y público y colaboradores animando e indicando por donde ir en cada cruce que ofrezca una posible duda. 

Desde las once y cuarto comienzan a llegar ciclistas a la línea de meta en un goteo constante que no termina hasta las dos de la tarde. Todos se merecen un aplauso por haber terminado la prueba y ahora les toca seguir disfrutando de la jornada.

Los alrededores del centro polivalente se van llenando de participantes y acompañantes. No falta el picoteo y la bebida para hacer más amena la espera mientras se termina de preparar la comida y sobre el horario previsto se entra al comedor. Más de 500 comensales con tres menús a elegir, buen trabajo de los cocineros y colaboradores que cumplen con creces su misión.




Terminada la comida se procede a la entrega de los premios, unas palabras de agradecimiento y la jornada se dá por concluida entre aplausos. Desde este momento, y durante unos días, de nuevo hay trabajo en la sombra que realizar para que todo quede como antes, mucho que recoger y limpiar. También se harán valoraciones, antes de que se enfríen, sobre los aspectos positivos y negativos de esta “VII Ruta del Nískalo” para seguir aprendiendo y mejorando en futuras ediciones.




Por último, desde MTB Uxama queremos agradecer, de nuevo, a todos los que han hecho posible el desarrollo de esta ruta por su ejemplar comportamiento y, en especial, a todos esos voluntarios que desinteresadamente  se han mostrado totalmente implicados en el éxito de nuestra marcha. Sin ellos esto no sería posible. ¡GRACIAS! 


Fotos y videos de la prueba en este enlace

jueves, 30 de mayo de 2019

26-05-2019 ¿Quieres cuestas?


Ultima salida dominguera antes de nuestro día grande. Dentro de siete días la VII Ruta del Nískalo será la protagonista y animará las calles de la Villa. De momento hoy toca seguir engrasando el motor para intentar afinarlo un poco más. ¿Dónde vamos hoy? Hay una propuesta sobre una zona y una cuesta a subir, bueno, pues vamos hacia esa zona y… la cuesta… “tú tranquilo que vas a tener cuestas para elegir”, ¡qué peligro!

Comenzamos por la senda que nos lleva a Barcebalejo, los que han elegido maillot corto todavía notan el frío de primeras horas pero se va viendo que han acertado y que esto va a cambiar.  En seguida estamos en Valdelubiel y empezamos a subir, subida larga que a su fin da pié a una bajada de las que dan tiempo a disfrutar, pero claro, si estamos otra vez abajo ahora ya sabemos lo que toca, pues nada sube piñón y hacia arriba hasta “Cabeza Lobera”, buff ya sobra todo, menos mal que desde aquí las bicis van solas hasta Valdeavellano de Ucero.

Seguimos nuestro camino y nos detenemos un momento en el  “Nacedero de la Onseca”. Algunos ya se han ganado el avituallamiento y aprovechan este minutillo para darle cuenta y no viene nada mal porque, aunque esta zona es una maravilla para recorrerla en bici, hasta llegar a Aylagas hay que volver a apretar los dientes, ascender otro buen trecho y tener cuidado en la bajada. Ahora sí, en el pueblo, descanso, historias y un bocado, agua no porque la fuente no nos da.




Reiniciamos la ruta y al poco el camino desaparece, hay que pasar un campo labrado, echando pié a tierra y otro en el que vamos haciendo el camino al rodar, menos mal que a todos no les llegó defectuoso el sentido de la orientación y como preveían llegamos a la zona de “Rio Chico” y enfilamos la subida al Castillo de Ucero y la bajada al pueblo. Probamos otra cuesta desconocida para casi todos que nos lleva a unas antenas y cogemos con ganas el camino de vuelta.

Un rato de sentido contrario a la ruta larga del Nískalo y otro en que tomamos el sentido correcto, aprovechando para comprobar que las piedras guía están correctamente pintadas y colocadas y si alguna no gusta se vuelve a poner para que quede perfecta. Después de la bajada a Valdelubiel, ya se sabe, la senda del Ucero anima al grupo entero,… bueno, algunos ya solo se animan con las cervezas y los torreznos que ya se saborean.

Aparcamos las bicis y sucede algo así:

- Juan Pablo, no nos pongas mucho de picar que hay que ir a comer.
- Bueno, esos torreznos, el jamoncito, las aceitunas, los frutos secos,… ya vale, que nos liamos.
- ¡Otra caña grande!
- Venga, la cuenta que nos vamos.
- ¿Nos sobra algo de pasta? Pues la última, pero pequeña.
- Y ya puestos…, unos pocos callitos, para probarlos, jajajajaja, … y bien ricos que están, ¡que crack!
En fin, buenos momentos.







miércoles, 8 de mayo de 2019

05-05-2019 La Fuentona´19


Primer domingo de Mayo, día de la Madre, hay que sacar tiempo para hacer una rutita y luego cumplir con lo demás. Adelantamos media hora el inicio y nos disponemos a hacer, como cada año, una visita a la Fuentona. De nuevo salimos puntuales y rodamos los primeros kilómetros un poco fríos, como la mañana, en silencio.

Hay que subir al cortafuegos, así que “tira por aquí, que es más tendido”, que si es este que si es el otro, parece que hay un poco de duda sobre el nuevo camino y al final también nos toca subir un par de repechos buenos, pero ya está, por delante casi 20 kilómetros de aburrido cortafuegos, rompepiernas y con mucha piedrecilla suelta que no deja a las bicis rodar a gusto. Una vez terminado este el terreno cambia, más humedad, más árboles, más baches, más roderas, más charcos, en definitiva, más diversión.

Toca pasar tres veces sobre el agua, en la primera unos se lanzan al ataque si temor pero otros buscan por donde pasar con las menores consecuencias que la mañana está todavía fresca para ir con los pies mojados. Los otros dos pasos son más pequeños y no dan lugar a la duda.

Casi llegando a Abioncillo giro a la izquierda y en seguida estamos en Muriel de la Fuente. Como parece que baja más agua que otros años nos acercamos a ver la cascada pero por ella no cae ni una gota, así que vuelta por donde hemos venido. Bueno, por lo menos el terreno es entretenido esquivando troncos y pedruscos. Ahora sí, tenemos delante “La Fuentona”, aparcamos las bicis y a comer. Hoy si que toca hacer alguna foto.



Antes de iniciar el regreso se oyen algunas propuestas, muy atrevidas, sobre por dónde volver pero no obtienen la mayoría de votos así que lo hacemos por donde siempre. Unos cuantos kilómetros iguales que los de ida pero que antes eran cuesta abajo y ahora son cuesta arriba, y seguimos por la “veguilla”, una de las bajadas más “cansinas” que hay porque las piedras no permiten dejar de dar pedales y disfrutar el descenso.

Cuando el terreno se pone propicio lo cogemos con ganas y el ritmo se aviva, como si lo hubiéramos estado esperando toda la mañana. Después del calentón vamos hacia Barcebalejo y desde aquí a casa, hoy perdonamos la subida al “caño”, lo que no perdonamos son las cañas.



   

miércoles, 1 de mayo de 2019

28-04-2019 El charquito trampa


Despues de sufrir los excesos de la Semana Santa toca de nuevo ponerse las pilas y volver a coger las bicis con ganas. Día con temperatura perfecta e ideal para que ya se vaya viendo alguna de las nuevas equipaciones del club. Alguno ya tiene metida la ruta en su cabeza así que puntuales nos ponemos a pedalear que es lo que nos gusta.

Vamos por la pista de las “hermanitas” hasta Valdelinares, zona cómoda y propicia para ir de palique, cosa que se agradece en los primeros trece kilómetros. Para llegar al pueblo, esta vez no lo hacemos por el camino de costumbre sino que, nos ponemos en fila de a uno e intentamos, por primera vez, hacerlo en sentido contrario al que lleva nuestra ruta del Niskalo. Como suele pasar algunos no encuentran muchas complicaciones para superarlo pero otros tienen que echar el pie y esperar a una mejor ocasión.

Despues de esto seguimos entre pinos, esquivando charcos, venciendo a las zonas de piedras y subiendo,… y subiendo,… un poco de relax al llegar a Nafria y volvemos a subir,… y subir,… y subir,… Ya está, no ha sido para tanto, eran unos kilómetros hacia arriba pero con pendientes moderadas. Platanito, trago de agua y un poco de debate, venga a seguir.

Ahora toca bajar, unos sin miedo y otros con precaución, para llegar a Santervás. Zona nueva para nosotros, por aquí parece que el terreno está más complicado, muy blando y con charcos y roderas. El que se ponga primero que enseñe el camino a los demás, derecha, izquierda, por aquí, por allí, ahora para acá, este charquito es pequeño y se puede pisar,… ¡uy! Debajo del charco había escondido barrito blando y profundo así que al pasar la rueda delantera se queda clavada con el consiguiente aterrizaje sin consecuencias. Unas pocas risas después seguimos nuestro camino y llegamos a Valdealbín.


De nuevo cogemos en sentido contrario la zona Niskalo, pasamos por la torreta del “Santo”, la zona de toboganes y aprovechamos los últimos kilómetros de bajada para dar alegría al pedaleo. Para terminar la divertida jornada, el último repecho viene en vasos y platos, pero vamos lanzados y también lo superamos.


P.D. Hoy los fotógrafos estaban de fiesta




martes, 23 de abril de 2019

La de la Heidi 14-4-19

Una mirada rápida a las patas de los citados revela algo de oxido por falta de de uso en las de unos y unas canillas bien aceitadas las de otros, al momento se decide el destino, hoy vamos hacia allá.
Ya en movimiento una miaja de auxilio mecánico a un compañero de las dos ruedas que andaba por allí y "palante" un rato por el popular cortafuegos que sigue ataviado con sus adornos, gravas, sube y baja, charco,...........


Un giro orienta al grupo a pasear por parajes y paisajes pastoriles, sólo falta la Heidi brincando por las praderas con su perrazo.
Entre risas como viene siendo costumbre, fuente, plátano y retrato. Cambio de campo como esos que coreen tras un balón y de excursión por la otra colina hasta finiquitar la jornada con un guiño a las antenas.



jueves, 21 de marzo de 2019

17-03-2019 Segundo intento

¡Vamos! a levantar que es domingo y la bici está deseando salir. Vistazo al cielo, ni una nube, ¿Qué me pongo? de corto o de largo,… día de difícil elección porque el Sol anima pero el aire viene fresco. En el lugar de salida de todo hay, unos quieren empezar a dejar la marca del culotte en las piernas pero otros todavía se resisten, creo que todos acertamos porque no hace ni frío ni calor sino todo lo contrario. Nos juntamos un buen grupo incluyendo algunos que hacía tiempo que no se animaban a salir.

Hace unas semanas una montería nos obligó a variar la ruta prevista, así que hoy, que no hay posibilidad de que esto vuelva a suceder, repetimos la aventura. Para empezar, y como regalo de bienvenida, entre los kilómetros dos y cinco nos metemos más de cien metros de desnivel positivo, ¡buena manera de comenzar!.

Seguimos con un poco de cortafuegos y un par de giros a derecha e izquierda que nos llevan a una bonita bajada por zona de pinos. Llegamos a donde la otra vez tocó la retirada y seguimos el camino, ¡huy! Esto ya me va sonando, por aquí llegamos a una cuesta de la que pocos salen victoriosos y … efectivamente, ¡ahí está!, esperando a recibirnos. Tiene pocos metros, tampoco tiene mucho desnivel, pero esa grava suelta de los primeros metros hace que sea casi imbatible. Hoy, por ejemplo, nos ha ganado a todos.

Superado este trámite unos cuantos kilómetros de bajada  con algún que otro susto por culpa de las roderas y llegada a Torralba donde descansamos unos minutos.


Para seguir cruzamos la N-122 y paralelos a esta recorremos unos kilómetros hasta llegar a Santiuste y comenzar una subida que nos obliga a demostrar un poco de destreza sobre la bici y a la que algunos le tienen bien cogido el tranquillo pero a otros les termina de rematar.

Las fuerzas andan dispares en el grupo así que vamos hacia Valdenarros para ir acercándonos a casa. Desde aquí unos kilómetros de llaneo bien conocido con un aterrizaje de emergencia que nos da un pequeño susto y al llegar a la rotonda, … a recoger. Bueno no, si alguien propone subir a “las antenas”, enseguida se le coge la palabra, así que hay dos opciones y prácticamente todos preferimos la de alargar un poco más la ruta para llegar con más ganas al asunto de la cañita y su compañía.



jueves, 14 de marzo de 2019

Escondrijos 10-3-19

¿Hacia dónde vamos?, hoy te toca pilotar a ti, no mejor lo haces tu que conoces más recovecos, venga entre los dos,  al poco de partir en la mente se esboza un nuevo diseño de la ruta que es bien recibida.. Camino con buen firme perfecto para soltar los primeros jadeos y acordarse de quién puso esta cuesta aquí..............
Las encinas esperan, esta parte es bien conocida, se sube, se baja, hay curvas, algo de arena, pero hoy innovaremos un poco, un giro y otro giro, un camino que se muda a senda, una senda que deja de serlo, y un soniquete que se repite ¡ramaa!, ¡ramaaa!, ¡ramaaa!. Alguien demando que el argumento de hoy fuese algo picante, pues manos a la obra, en filita por la vereda a tropezar con el guijo (ostia esto si que pica).




Ojito con la bajada y paso fugaz por uno de los tres barrios antes de gestar más de lo de antes, camino picante que se va disimulando hasta que ¿dónde está el camino?.............-, hay que adivinar un rastro entre la leña ¡ramaaa!, encina, roble, ¡ramaaa!, ¿pero dónde nos hemos metido?, cuidaooo aquí, estepa, sendajo, ¡ramaaa!, seguro que a alguno se lleva algún rayón en la carrocería, al fin se abre el monte y derechos a por el pitorro.
La parada del plátano, los retratos, un poco de turismo panorámico  y a seguir con el programa de senda a senda y a ver quien pincha hoy,  por delante nueva ración de descifrar un sendero y este viene con barranco y barranquito.


LAS FOTOS

Una cañada que da un respiro, esto parece que mejora para poner un poco de alegría al chisme ese que marca la velocidad, que coño mejorar, se enlaza con otro camino roto, que se va encogiendo y picando hace que e el cuerpo vaya pidiendo agua así que un descenso para el desahogo de quienes les gusta eso de bajar en busca del abrevadero. Cosecha de agua fresca en la fuente, y ya se descubre quién ha pinchado se le pone una tajada de aire y "arampa" hacia la antena que está ahí mismito, El palique vuelve al grupo y eso es sinónimo de sosiego y de paso para estirar un poco la jornada y al poner las ruedas en ese punto que tiene un "ne se cua" (que dirían los franceses) ponerle un chispazo de "relajación" al remate final

jueves, 28 de febrero de 2019

24-02-2019 Vuelta a la Gata

Nuevo domingo de Febrero caluroso. Nunca llueve a gusto de todos y a todo el mundo no le vendrá bien este tiempo de los primeros meses del año,  pero para salir con la bici es un día más que no admite excusas. Teníamos pensado hace una ruta por el Cañón del Rio Lobos pero las informaciones que nos llegan de buenas fuentes no lo aconsejan porque baja demasiada agua y habría que apearse de la bici unas cuantas veces, cosa que no nos gusta, así que se decide hacer nuestra ruta de “la gata” y llegar hasta la Ermita de San Bartolomé. Ya habrá días mejores para adentrarnos por el Cañón.

Salida hacia la pista de “las hermanitas” y kilómetros de tranquilidad por delante. Giro a la izquierda al llegar al cruce de Valdelubiel y la subida de rigor esperando. Al terminarla seguimos dirección Ucero por “la loma” y a los pocos kilómetros dos caminos a elegir, ¿izquierda o derecha? Algunos esperan que esta vez tomemos el de la derecha para evitar la visita a las “torres gemelas” pero nuevamente vamos a por todas y como si de un imán se tratara estas dos “cuestecitas” nos atraen hacia ellas. ¡Día grande! es la primera vez que nadie tiene que echar pie a tierra con las dichosas subidas, una espinita que había clavada y que por fin se sacan varios, solo por esto la salida ya ha merecido la pena.


Con la moral por las nubes nos dirigimos a Nafría, parada en el surtidor de agua para repostar y seguimos la ruta. A los pocos kilómetros iniciamos la ascensión de “la gata”, últimamente cogíamos el camino de la derecha pero esta vez elegimos el de la izquierda, algo más exigente. Las máquinas han hecho su trabajo y han dejado el terreno para subirlo sin complicaciones y una vez arriba comienza el bonito descenso, peligroso y con alguna zona de barro que nos deja junto a la Ermita.




Hora de regresar, subida meteórica al Castillo de Ucero para no quedarnos cortos de kilómetros y vuelta a la pista que nos vió salir por la mañana con algún que otro “tirón”, unos que animan el ritmo y otros que castigan las piernas. Terminamos la jornada con un buen almuerzo para el que todos estamos entrenados y no necesitamos relevos.

jueves, 21 de febrero de 2019

17-02-2019 Ruta de la Lana, ...vaya tela

Domingo de Febrero, a gustito en la cama, suena el despertador y hay que levantarse. Bueno, obligación no hay pero que tendrán las salidas domingueras que hacen que se venza rápido a la pereza y nos levantemos con más alegría que el resto de los días. Diversión, risas, compañerismo, deporte,…, creo que son suficientes razones para salir. Además, hoy no es un típico día invernal, luce el Sol y aunque a primera hora refresca, las temperaturas previstas serán muy suaves. Todo esto se nota al llegar al punto de reunión y ver que hay más afluencia que de costumbre, como mola.

La “ruta por decidir” ya está decidida, vamos a hacer parte de la “Ruta de la lana”, bicicletas a rodar, pequeño parón visto y no visto por un tornillo que necesita un apretón y a los pocos kilómetros parada un poco más larga por una cámara que pierde aire.  Interrogatorio al canto, ¿es antipinchazo?, ¿cuánto hace que no le metes líquido?, y ya puestos, ¡como la llevas!, ¡a ver si la lavas!, …, buen rollito, por suerte parece que el líquido hace su función y sella el pinchazo así que arrancamos de nuevo y tomamos la carretera de Navapalos. Desvío a la derecha, unos que si por aquí otros que si por allí, lo mismo dá porque los dos van hacia arriba y tras la bajada nos dejan en Ines.

La siguiente subida, de varios kilómetros, se deja llevar pero anima a algún que otro pique y se hace larga. Una vez reagrupados nuestro siguiente destino es Atauta. En el pueblo nos gusta darlo todo en la subida sabiendo que arriba haremos la parada del almuerzo con las bonitas vistas que nos ofrece el lugar. Pero al comenzar la ascensión una cadena dice basta y se parte, así que mientras unos observan desde arriba el espectáculo a otros les toca ponerse manos a la obra para reparar la avería (cada vez son menos los que nunca han roto una cadena pero comprobamos que aún existen).


Después de comer, beber, conversar y retratarnos en el lugar, continuamos hacia San Esteban, rato malo con el aire en contra, ¿dónde estaba antes?, que poco lo apreciamos cuando va a favor. Parada en el semáforo del puente como ciclistas civilizados y subida hacia la Atalaya de Quintanilla, ¡vaya cuestas!, hay que ser muy duro para no echar pié a tierra hasta arriba en un momento u otro.


Decidimos volver por zona “Niskalo” para estar más resguardados y no sufrir con el aire pero el terreno es rompepiernas y a casi ninguno le sobran las fuerzas así que cada uno con sus pesares hasta llegar al destino. Ahora sí, buen surtido de viandas y unas birras.
Y la pregunta final es: ¿Merece la pena toda la mañana pedaleando para, en un momento, recuperarlo todo o más? Pues, con este grupo,rotundamente SI. 


miércoles, 30 de enero de 2019

Caza, viento, barro 27-1-19

Ayer sábado soleado y temperatura más que agradable, hoy domingo día de bici, más nubes que sol, frío de enero, el aire advierte que va a ser compañero de viaje, ¡igualico que ayer!. Fieles a la cita, hola guapa (saludo a la nueva maquina) siempre con ganas bici enristre se urde el plan. Hoy toca lidiar con el cortafuegos enseguida aparecen los primeros jadeos, los turrones todavía campan por el organismo, sube, baja, grava, charco, pinos............... ¡coño cazadores! un imprevisto que obliga a cambiar el plan.
Nuevo diseño y a darle al pedal, el camino de esos que gustan, abrigados del viento, estrecho y áspero con las ramas acariciando los costados, con un puntito de subida conduce al grupo hasta el momento del tentempié.


De nuevo en marcha un mano a mano contra el aire que como siempre da de cara y con algo de barro para adornar la bici por todas partes para recuperar ritmo tras la parada del almuerzo, muchos cruces después paso sobre el Abión y a la izquierda, recordando el paso por este sitio aquel día de junio, hoy menos blando pero más ventoso. Ya está chupao, algunos ya pensando en el piscolabis hasta que ¿por qué no vamos a las antenas?, cruce de miradas y aprobación de quienes van más justos así que ahora si, meter platillo, murmurar algo sobre las antenas, acelerar un poco el corazón y las antenas al saco, ya si, últimos metros de descenso sorteando los pinos y al refrigerio.