jueves, 27 de septiembre de 2018

Olmillos 23-9-18

Con la bici a eso de las nueve en la plaza de Olmillos, una ojeada a izquierda y derecha y de derecha a izquierda para calmar el curioseo........................., ruedas grandes, ruedas pequeñas, ruedas intermedias, los anfitriones y los invitados, enseguida se barruntan las bicis que navegan subiendo, las que se deslizan en bajada y a las que hay que empujar.
El convoy abandona Olmillos rumbo a Ines que sin novedad queda atrás, por el sur remontando una tachuela en marcha hacia la muela de Quintanas Rubias (para situarnos es donde el cohete). Siguiente parada con bajada y no sin algún tropiezo que no estaba en el plan a la vera del arroyo de las caracolitas dando más faena que nunca a la fuente de Hoz de Abajo, entre trago y trago se oye murmurar algo sobre una cuesta ¿que será?.


De nuevo en movimiento con los bidones repletos de agua y el "runrun" de la cuesta en la mente, hasta que al fin aparece la jodia cuesta, desnivel importante, firme inestable de narices y el "runrun" de antes se convierte ahora en  ¡buf, buf, buf, buf, buf, buf ! vaya tela con la rampa de los coj........
Enseguida se divisa Caracena y sobre el tapete dos opciones, muchos optan por una bajada cómoda por el asfalto y unos pocos eligen la opción algo más compleja por el sendero. Al paso por el avituallamiento una voz grita ¡venga, venga, venga hasta el castillo! ja ja ja ja ja ja que cachondo (al castillo dice y que se caliente la cerveza) .Aún así los más testarudos o quizás sean menos cerveceros dicen que suben y al poco una de retrato con el castillo.



De vuelta por territorio conocido por las tropas de Mtb Uxama con la panza colmada de manjares  hay ganas de dar un poco de alegría a las piernas así que como dice alguno por ahí "baja piñón coño". 
Para poner fin unos tragos en el bar antes de compartir mesa y mantel bicicleteros, escopeteros, cocineros y demás pobladores.

viernes, 20 de julio de 2018

15/07/2018 Por el Cañón de Valderrueda

Hacía tiempo que queriamos hacer la ruta de hoy, una etapa de no muchos kilómetros y sin grandes cuestas pero en la que hay que poner gran atención por donde se pasa porque cualquier descuido puede acabar desmontándonos de la bicicleta. El perfil se hace ideal para que la gente que ayer estuvo participando en la XIX Media Maratón del Burgo de Osma no sufra en exceso.

Tomamos la salida desde Ucero enfilando la senda que nos lleva hasta le entrada del Cañón del Río Lobos sin pisar la carretera, cosa que se agradece. Desde aquí camino tantas veces transitado hasta la Ermita de San Bartolomé y un par de kilómetros más por el sendero habitual hasta que nos desviamos a la derecha y cogemos el Cañón de Valderrueda. Bonito camino ligeramente hacia arriba entre piedras, plantas e insectos.

Cuando la senda se acaba, tomamos la carretera y llegamos a Casarejos. Aquí nos espera, en principio,  la única cuesta exigente de la jornada. Cuando la superamos empieza la bajada y las bicis vuelan, en un momento hemos llegado a San Leonardo. Cogemos agua en la fuente, vaya tres chorros, y comemos un poco antes de continuar.

Comenzamos el camino de regreso, una señal nos indica la dirección hacia el “Puente de los siete ojos” pero un camino sin salida y un calambrazo en la valla nos hacen volver por donde hemos venido e ir a lo seguro, unos metros por carretera dirección Arganza. Ahora, bonita senda, paso por el rio con el nombre del pueblo y recuerdo de las hortigas en las piernas antes de llegar al puente con el mismo número de ojos que de ciclistas haciendo la ruta.

Desde aquí, conocido camino de vuelta por el Cañón del río Lobos, pequeña avería con una de las cadenas y varios pasos sobre las piedras que nos cruzan el río de lado a lado, btt en estado puro. Para terminar de ganarnos las bebidas, no sé si estaba previsto o no, subimos por Valdecea hasta el “Mirador de las Gullurías”, esta cuesta sí que cuesta, y deja pequeña a la de Casarejos que al final no ha sido la única de la etapa. Bajada por la senda del gato con las precauciones pertinentes y llegada al destino.

La logística hoy se merece un diez, tenemos cervezas, refrescos, bebidas isotónicas, patatas fritas, encurtidos,…, todo buenísimo, como entra. Solo se me ocurre decir: “No te digo que me lo mejores,…iguálamelo”.


jueves, 12 de julio de 2018

08-07-2018 La Fuentona

Otra ruta de las habituales para el club es la visita a “La Fuentona”. Una vez al año hacemos la visita para comprobar que todo sigue en su sitio aunque en 2017 por unas cosas o por otras al final no se pudo hacer.  Dos años de espera que se han pasado muy rápido y a los que ponemos fin con la salida de hoy.

A las nueve de la mañana estamos preparados con nuestras máquinas y emprendemos el camino. Un poco de callejeo por el pueblo y en un momento ya estamos en el tedioso cortafuegos. Los 20 primeros kilómetros ya sabemos que son así, suavecito para abajo y suavecito para arriba, piedra suelta de vez en cuando y dar pedales mientras se conversa.

Cuando por fin damos cuenta del cortafuegos nos metemos en el robledal que lo continúa y nos ponemos en fila india y atendiendo al terreno para que no nos pille algún obstáculo repentino desprevenidos. Después un poco de pista hacia abajo para probar los frenos y otro poco de monte haciendo camino.

Cerca ya del destino giramos a la izquierda para pasar por una “supuesta” senda junto al río. Debido a la altura de las hierbas el camino, en buena parte, hay que imaginárselo y hay algún trozo en el que hay que subir por pequeñas rocas y las bicicletas no están por la labor de llevarnos encima, pero es poco trayecto y el paisaje merece la visita. Ya estamos al lado de Muriel de la Fuente en donde paramos para coger agua “caliente” y desde aquí hasta “La Fuentona” es un pequeño paseo.

Diez minutos para almorzar, plátanos, barritas, geles, pastelitos, un purillo, … cada uno lo que le apetece y camino de vuelta. Parada en el manantial para coger agua fresca, esta sí que sí, y hasta la próxima.





Los primeros kilómetros del camino de regreso son en buena parte los mismos que en la ida. El paso por el agua nos deja una bonitas fotos para la posteridad y lo que antes era cuesta abajo ahora se ha dado la vuelta y pica. Cuando cogemos el desvío para no tener que repetir cortafuegos los 20 kilómetros que nos quedan son prácticamente de bajada para recuperar el desnivel acumulado. Bajada no muy relajante pero que nos anima, paso sin pausa por Barcebal y Barcebalejo, una rotura de cadena para hacer tiempo y llegada sobre el horario permitido.

Nos tomamos la cerveza y a casa, otro buen día de bici. 

FOTOS AQUÍ








domingo, 24 de junio de 2018

17-06-2018 Almuerzo en Caracena

Después de haber pasado la VI Ruta del Niskalo, creo que con buena nota, volvemos a la rutina de las salidas domingueras. Hoy toca otra de las rutas que repetimos cada año, haciendo coincidir nuestra salida con la romería de Caracena aunque este año debido a que esta se ha pasado al sábado no nos ha permitido encontrarnos.

Buena afluencia y buen tiempo, salida hacia la Güera por la carretera para esquivar el carril bici que sigue cortado y paso fugat por el Polígono Industrial y La Rasa. Cuando a los trece kilómetros abandonamos la carretera y nos metemos por caminos ya sabemos lo que nos espera. Un buen rato de subidas que no son muy duras pero que van llamando la atención a las piernas y al corazón. Una alteración de la ruta con respecto a otros años nos permite escaquearnos del primer paso por el río pero el del molino sigue estando en la trayectoria aunque esta vez ninguno osa a pasarlo montado, demasiada agua.

Seguimos cuesta arriba y nuestra siguiente parada la aprovechamos para hacer unas fotografías desde el alto con las fantásticas vistas de Caracena y su Castillo. Otra parada típica es la visita a la Encina de Valderroman. Nos llevamos un chasco viendo como una de sus enormes ramas ha caído, y nos sirve de banco, y su tronco está bastante deteriorado por dentro. Retratamos el momento y continuamos con la bajada hacía Caracena pasando junto al Castillo, este descenso es espectacular aunque algo peligroso y necesita de concentración pero, como casi siempre, todos lo disfrutamos sin incidentes.


FOTOS AQUÍ

Llegada al pueblo, 38 kilómetros recorridos, un grupo continúa la ruta y la mayor parte nos quedamos para saborear el nutritivo almuerzo de huevos con chorizo y torrezno. Media hora después nos volvemos a montar en la bici y emprendemos el regreso con cambios sobre otros años. Dejamos la carretera y nos desviamos hacia la derecha para atacar una cuesta que si desde lejos parece dura desde cerca ... también y con la piedra suelta y nuestra tripa llena nos va venciendo uno a uno.

Superado esto todo se ve más fácil, bajada hasta Fresno de Caracena donde volvemos a coger la carretera y vuelta con arreones continuos, con paradas para reagrupar y llegada sobre el horario previsto.


Bueno,… algunos aún tienen tiempo de tomar "la última".

viernes, 25 de mayo de 2018

20-05-2018 Quedada BTT en Bayubas

Por cuarto año consecutivo nuestros compañeros de Bayubas de Abajo organizan su Quedada BTT y nos dan la oportunidad de recorrer parajes cercanos pero no habituales en nuestras salidas y pedalear un rato junto a buena gente con la que normalmente no se coincide.

A las nueve de la mañana tenemos la quedada oficial de nuestro club para organizar la logística que nos lleve hasta la salida a ciclistas y bicicletas y como esto lo organizamos en un plis plas somos de los primeros en llegar al punto de encuentro con los demás.


Salida desde las piscinas a las diez, parada en la plaza para la foto de rigor a los más de treinta ciclistas preparados para partir y comienzo de la ruta. Primeros kilómetros rodeados de pinos, con sus ramas, sus piñas y sus palos por el suelo que junto a alguna zona de arena y que el grupo va en fila y muy agrupado, hace que haya que prestar especial atención a los imprevistos.

Superados estos primeros kilómetros comenzamos a rodar por zonas más propicias, pistas y caminos más anchos que nos llevan hasta Berlanga de Duero. Rodeamos el pueblo, hacemos una breve parada para reagruparnos observando el bonito Castillo y reiniciamos con una zona de subidas y bajadas. En las subidas se oye acercarse como si nada a las bicicletas eléctricas y alejarse con la misma velocidad, mejor no entrar en guerra con ellas por si acaso.

Recorriendo el Camino del Cid pasamos por Aguilera, Morales y Recuerda pillando alguna zona de barro pegajoso que todos intentamos pasar por los sitios menos dañinos pero que no siempre es posible.

El Castillo de Gormaz es la siguiente parada, al ir acercándonos a él la ruta ofrece dos alternativas, una para valientes por la calzada romana llena de obstáculos hasta Gormaz y otra también exigente para los que prefieren que sus pies no toquen el suelo y subir hasta el pueblo por carretera y pista. Aquí de nuevo hay que elegir, o subir por el camino preparado en la ladera del Castillo o subir por la carretera, sea cual sea la elección lo importante es llegar porque arriba está la recompensa.

En el aparcamiento miembros de la organización nos tienen preparado un almuerzo para chuparse los dedos que a pesar de atacarlo con ganas, por el hambre que llevamos, no se termina. De lo mucho y bueno que había se oyen comentarios especiales sobre la estupenda empanada casera, los torreznos y las fresas.


Para el regreso hasta el pueblo también se nos ofrecen dos alternativas, una un poco más exigente con alguna subida, y otra más cómoda por pista y monte por la que el terreno engaña y de vez en cuando se hunde y deja escapar el barro. Los kilómetros son parecidos en ambas alternativas y llegamos al punto de llegada prácticamente a la par.
A partir de aquí, la bicicleta se aparca, unos se quedan a la comida organizada y otros se van con las bicis a otra parte, pero todos con un buen sabor de boca.
Gracias a los compañeros de Bayubas por su invitación y buena organización, …y que sigan con ganas de repetir que allí habrá miembros del MTB UXAMA.

jueves, 17 de mayo de 2018

13-05-2018 - Probamos la ruta del Niskalo`18

Hoy se nos ha convocado un poco antes de lo habitual para recorrer la “Ruta larga del Niskalo´18” que dentro de cuatro domingos traerá hasta nuestro territorio a cientos de ciclistas. Se ve que el gusanillo de la prueba ya va picando y queremos probar nuestras fuerzas sobre el terreno de la ruta así que hay una afluencia que hacía tiempo no se veía.

Con la espera de rigor, pero puntuales, emprendemos el camino por el carril bici y enganchamos con la pista que nos lleva hasta Alcubilla del Marqués. Los diez primeros kilómetros son agradables y para rodar a gusto pero al poco de cruzar sobre el puente de la autovía comienza la primera ascensión de la prueba que va rompiendo el grupo. En esta subida nos encontramos por el camino a unos compañeros que han salido a rodar unos kilómetros (aunque digamos que no, la gente entrena). En el alto nos reagrupamos y continuamos la ruta hasta la Atalaya de Quintanilla. Ahora toca bajar hacia el pueblo pero antes de llegar nos desviamos hacia la derecha y subimos la cuesta de “las chorreras”. Al vencerla nos encontraremos el primer avituallamiento el día de la prueba pero hoy... no hay nada, cada uno que chupe de su bote.

   

Bajada por el monte con alguna zona de arena que hay que cruzar con precaución y un tramo, más de subida que de bajada, que nos lleva a la “torreta del santo” y en la que nos espera el segundo avituallamiento de la carrera pero hoy... tampoco hay nada. Así que cada uno se come su plátano “espachurrao” y algún gel o barrita energética los más previsores.

Se hace una parada corta porque el aire viene frio y continuamos por terreno favorable que permite recuperar las piernas y que en el kilómetro 34 separa la ruta corta de la larga (este año no se va a colar nadie). Dos compañeros continúan por el camino de la derecha y el resto vamos en sentido contrario hacia la Casona por zona minada de boñigas. Ahora una subida no muy dura pero que se hace pesada por la gravilla suelta y giro a la izquierda por zona de pinos hasta nuestras conocidas “torres gemelas” que cada uno atraviesa como puede… la mayoría sin echar pie a tierra.


Cambio de sentido y dirección a Valdelinares. Como el tercer avituallamiento previsto tampoco estaba hacemos una parada en el pueblo para rellenar los botes y continuar por la pista hacia Sotos. Pero no…, la sorpresa, que ya no es sorpresa, nos desvía antes de llegar al pueblo y nos pone mirando hacia arriba. Subida entre los kilómetros 50 y 54 que da calor a las piernas.



Superado este momento se puede decir que la prueba está vencida. Solo nos quedan tres kilómetros de sube y baja, otros dos y pico de baja y baja con cuidado que te lanzas, y los últimos ocho de llaneo en su mayor parte favorable que nos ponen en la meta con la prueba superada y el almuerzo esperando.

Mención aparte al que no tuvo suficiente con una vez y se dió una segunda vuelta del tirón.

jueves, 10 de mayo de 2018

06-05-2018 Por fin un día de Sol

Ya vamos teniendo la “VI Ruta del Niskalo” a la vista y las salidas de este año están siendo escasas. Hoy hace un día que no admite excusas para no salir así que, con más abundancia de la habitual, varios ciclistas del “MTB UXAMA” salen de su letargo dominguero para rodar unos kilómetros e ir recordando a las piernas que dentro de cinco domingos hay que estar preparadas para cumplir.

Para comenzar hacemos un poquito de rodaje dirección Valdenarros y sin entrar al pueblo y cruzando la N-122 aprovechamos las pistas que nos ofrecen las obras de la autovía para comenzar a subir.  Un poco de senda entretenida por el monte hacia Velasco y una cuesta con piedra suelta que los primeros suben sin problemas, los demás ponen pié a tierra o estampan el lomo contra el suelo (las calas y sus bromas).

Bajamos, subimos, bajamos,… ya se pierde la cuenta, ¿dónde está lo llano?, la cosa que todo esto nos ha llevado hasta Torralba, media ruta superada y plátano al estómago.




Volvemos a cruzar la carretera y vamos hacia Santiuste. Nos espera una bonita subida, “rozándonos” con la vegetación, que dispersa el grupo. En el alto, un compañero que venía en dirección contraria se une a la fiesta. Seguimos hacia Valdenebro y Lodares, terreno conocido de las primeras rutas del Niskalo que permite rodar a buena velocidad y para ir acercándonos al destino la senda del día del almuerzo navideño.




Antes de llegar a La Olmeda pillamos la carretera para hacer los últimos kilómetros antes de tener la cervecita en las manos aunque algunos no han tenido suficiente y prefieren seguir un rato más sobre el sillín.