miércoles, 12 de junio de 2019

09-06-2019 Costalago´19


Tras el éxito de la “VII Ruta del Nískalo” toca de nuevo volver a nuestras típicas salidas de los domingos. Bueno, hoy tampoco es una salida de las típicas de “ruta por decidir”, hoy es la ruta por Costalago y el Cañón, una de las salidas que el club hace una vez al año y que ya llevaba unas semanas decidida.

Madrugamos más de lo habitual y nos desplazamos en vehículos hasta Ucero donde comenzamos. Cuando llevamos apenas un kilómetro viene un coche de frente con uno de los miembros del club así que esperamos a que se prepare para unirse al grupo. Mientras dejamos que el compañero nuevo se adelante un poco para que vaya a su ritmo en estas primeras rampas y no se le haga más dura de lo necesario su primera salida que ya de por sí va a ser exigente.

Atravesamos Nafría de Ucero donde nos encontramos a tres componentes del club Peñafiel Team un tanto despistados y que aceptan acompañarnos en la ruta. Seguimos sin alcanzar a nuestro compañero novato así que hay que hacer uso del teléfono y organizarle la ruta alternativa ya que ha habido un pequeño despiste. El resto seguimos hacia Santa María de las Hoyas y al salir del pueblo nos desviamos hacia la izquierda para dirigirnos al mirador de Costalago. Hasta llegar a él tenemos una cuesta de unos dos kilómetros que hace daño si la tomas con más optimismo del debido, arriba nos reagrupamos y tomamos unas fotos. Este descanso viene bien para enfilar los otros dos kilómetros que quedan de subida y que se hacen aún más duros que los primeros.



Una vez arriba descendemos con precaución hasta llegar a la fuente de Hontoria del Pinar donde aprovechamos para avituallarnos. Comenzamos el regreso, por delante kilómetros de Cañón que si las bicis pudieran elegir, dudo yo que los hicieran voluntariamente ya que las piedras las golpean continuamente y son realmente duros para ellas. Sufren los cuadros, los cambios, las ruedas, en fin,… es mountain bike. Llegamos al Puente de los siete ojos y nos reunimos con el compañero solitario que también ha disfrutado su ruta, pasamos a un grupo de “electrociclistas” y comprobamos que estas bicis cada vez se parecen más a las motos, pero si no pedaleas no avanzan.



Desde aquí la dureza del terreno es algo menor pero toca apearse varias veces de la bici para cruzar el río, pasar las escaleras y otros pasos imposibles de hacer montados. Los amigos de Peñafiel tienen más prisa y nos abandonan en una de las paradas de reagrupamiento. Al llegar a la Ermita de San Bartolomé nos tomamos alguna foto de grupo y emprendemos los últimos kilómetros que son coser y cantar.



Una vez de vuelta en Ucero, sin que haya habido ni un solo contratiempo en la ruta, cosa rara en este terreno, recuperamos fuerzas con un piscolabis que nos ha preparado el “presidente” y pasamos un rato agradable de espera hasta la hora de comer. Entre medias un pequeño homenaje a uno de nuestros compañeros protagonista, no por voluntad propia, en la VI ruta del Niskalo y tras este emocionante momento levantamos el campamento para ir a comer.



Aunque este terreno del comer y beber en general se nos dá bien, después del largo aperitivo y la cantidad de comida que se nos ofrece no somos capaces de acabar con todo y no llegamos a coronar el puerto. Terminada la comida no hay tiempo para más porque ya se nos pasado bastante la hora del permiso conyugal así que recogemos y volvemos a casa en coche. ¡Que ya está bien! ¡Vaya horas! ¡Todo el día por ahí!


En resumen, nueva jornada para recordar. ¡Buenos momentos vividos!

02-06-2019 VII Ruta del NISKALO


Sabado 1-6-2019

Víspera de nuestra séptima marcha (como pasa el tiempo), ahora sí que sentimos que llega la hora de la verdad. A todo el trabajo en la sombra de tantas semanas y meses atrás se le dará sentido mañana, toda esa labor sin la cual una marcha como esta no pasaría de un simple sueño por realizar.

Las tareas de la última semana son más agradecidas porque estas sí que salen a la luz y se dejan ver. Los recorridos están marcados, las mesas y sillas colocadas en el Centro Polivalente, las bolsas de los ciclistas preparadas, lo que se podía avanzar en cuanto a la comida también se ha hecho,..., en definitiva, aspectos que van a ser importantes en la calificación final de los visitantes.

Hoy por la mañana un grupo sale a balizar e ir dejando bien señalizado todo el recorrido, lógicamente no se puede dejar todo cerrado y se terminará mañana. Por la tarde se monta la rampa en las escaleras del puente sobre el río Ucero y se empiezan a entregar los dorsales, además de los preparativos que los voluntarios avanzan en las materias encomendadas (lavadero de bicis, duchas, comida y bebida, vehículos de asistencia, etc). 





Ya solo queda esperar a mañana y que todo salga bien.


Domingo 2-6-2019

La noche ha sido larga para algunos, aunque el despertador tenía que sonar pronto no ha sido necesario su aviso para levantarse. Desde primera hora se comienza a marcar, cerrar y señalizar lo que queda del recorrido. Otros montando carpas en avituallamientos, asistencia, cronometraje, salida y meta.



A las siete y media se vuelve a abrir la entrega de dorsales y sin prisa pero sin pausa se van acercando los ciclistas a recogerlos. La Plaza va cogiendo color festivo, los cientos de voluntarios se colocan en sus lugares y la hora se acerca. Unos 450 deportistas dispuestos a tomar la salida y pasar una jornada de diversión y esfuerzo.




A las nueve y media, con total puntualidad, echan a rodar las bicicletas. Tres kilómetros de salida neutralizada, con varios miembros del MTB Uxama en cabeza controlando el ritmo y al llegar a la pista que lleva a Alcubilla comienza la marcha, desde aquí a cada uno le toca disfrutar o sufrir según sus posibilidades y elegir la ruta que mejor le venga, corta o larga. Este año, por primera vez, no hay nada de barro en el recorrido, terreno seco y con alguna zona de arena, exigente como siempre.



La ruta transcurre según lo previsto, lógicamente hay alguna caída y algunas bicicletas averiadas, cosa que estadísticamente es inevitable cuando se junta tanta gente. Avituallamientos bien surtidos cada poco y público y colaboradores animando e indicando por donde ir en cada cruce que ofrezca una posible duda. 

Desde las once y cuarto comienzan a llegar ciclistas a la línea de meta en un goteo constante que no termina hasta las dos de la tarde. Todos se merecen un aplauso por haber terminado la prueba y ahora les toca seguir disfrutando de la jornada.

Los alrededores del centro polivalente se van llenando de participantes y acompañantes. No falta el picoteo y la bebida para hacer más amena la espera mientras se termina de preparar la comida y sobre el horario previsto se entra al comedor. Más de 500 comensales con tres menús a elegir, buen trabajo de los cocineros y colaboradores que cumplen con creces su misión.




Terminada la comida se procede a la entrega de los premios, unas palabras de agradecimiento y la jornada se dá por concluida entre aplausos. Desde este momento, y durante unos días, de nuevo hay trabajo en la sombra que realizar para que todo quede como antes, mucho que recoger y limpiar. También se harán valoraciones, antes de que se enfríen, sobre los aspectos positivos y negativos de esta “VII Ruta del Nískalo” para seguir aprendiendo y mejorando en futuras ediciones.




Por último, desde MTB Uxama queremos agradecer, de nuevo, a todos los que han hecho posible el desarrollo de esta ruta por su ejemplar comportamiento y, en especial, a todos esos voluntarios que desinteresadamente  se han mostrado totalmente implicados en el éxito de nuestra marcha. Sin ellos esto no sería posible. ¡GRACIAS! 


Fotos y videos de la prueba en este enlace