¿Hacia dónde vamos?, hoy te toca pilotar a ti, no mejor lo haces tu que conoces más recovecos, venga entre los dos, al poco de partir en la mente se esboza un nuevo diseño de la ruta que es bien recibida.. Camino con buen firme perfecto para soltar los primeros jadeos y acordarse de quién puso esta cuesta aquí..............
Las encinas esperan, esta parte es bien conocida, se sube, se baja, hay curvas, algo de arena, pero hoy innovaremos un poco, un giro y otro giro, un camino que se muda a senda, una senda que deja de serlo, y un soniquete que se repite ¡ramaa!, ¡ramaaa!, ¡ramaaa!. Alguien demando que el argumento de hoy fuese algo picante, pues manos a la obra, en filita por la vereda a tropezar con el guijo (ostia esto si que pica).
Ojito con la bajada y paso fugaz por uno de los tres barrios antes de gestar más de lo de antes, camino picante que se va disimulando hasta que ¿dónde está el camino?.............-, hay que adivinar un rastro entre la leña ¡ramaaa!, encina, roble, ¡ramaaa!, ¿pero dónde nos hemos metido?, cuidaooo aquí, estepa, sendajo, ¡ramaaa!, seguro que a alguno se lleva algún rayón en la carrocería, al fin se abre el monte y derechos a por el pitorro.
La parada del plátano, los retratos, un poco de turismo panorámico y a seguir con el programa de senda a senda y a ver quien pincha hoy, por delante nueva ración de descifrar un sendero y este viene con barranco y barranquito.
LAS FOTOS
Una cañada que da un respiro, esto parece que mejora para poner un poco de alegría al chisme ese que marca la velocidad, que coño mejorar, se enlaza con otro camino roto, que se va encogiendo y picando hace que e el cuerpo vaya pidiendo agua así que un descenso para el desahogo de quienes les gusta eso de bajar en busca del abrevadero. Cosecha de agua fresca en la fuente, y ya se descubre quién ha pinchado se le pone una tajada de aire y "arampa" hacia la antena que está ahí mismito, El palique vuelve al grupo y eso es sinónimo de sosiego y de paso para estirar un poco la jornada y al poner las ruedas en ese punto que tiene un "ne se cua" (que dirían los franceses) ponerle un chispazo de "relajación" al remate final
Páginas
- MTB UXAMA
- I MARCHA NÍSKALO 13
- II MARCHA DEL NÍSKALO 14
- III MARCHA DEL NÍSKALO 15
- IV MARCHA DEL NÍSKALO 16
- V MARCHA DEL NÍSKALO 17
- VI MARCHA DEL NÍSKALO 2018
- VII MARCHA DEL NÍSKALO 2019
- VIII MARCHA DEL NÍSKALO 2022
- IX MARCHA RUTA DEL NÍSKALO 2023
- X MARCHA RUTA DEL NÍSKALO 2024
- XI MARCHA RUTA DEL NÍSKALO 2025
- XII MARCHA RUTA DEL NÍSKALO
jueves, 14 de marzo de 2019
jueves, 28 de febrero de 2019
24-02-2019 Vuelta a la Gata
Nuevo domingo de Febrero caluroso.
Nunca llueve a gusto de todos y a todo el mundo no le vendrá bien este tiempo de
los primeros meses del año, pero para
salir con la bici es un día más que no admite excusas. Teníamos pensado hace
una ruta por el Cañón del Rio Lobos pero las informaciones que nos llegan de
buenas fuentes no lo aconsejan porque baja demasiada agua y habría que apearse de
la bici unas cuantas veces, cosa que no nos gusta, así que se decide hacer
nuestra ruta de “la gata” y llegar hasta la Ermita de San Bartolomé. Ya habrá días
mejores para adentrarnos por el Cañón.
Salida hacia la pista de “las
hermanitas” y kilómetros de tranquilidad por delante. Giro a la izquierda al
llegar al cruce de Valdelubiel y la subida de rigor esperando. Al terminarla
seguimos dirección Ucero por “la loma” y a los pocos kilómetros dos caminos a
elegir, ¿izquierda o derecha? Algunos esperan que esta vez tomemos el de la
derecha para evitar la visita a las “torres gemelas” pero nuevamente vamos a
por todas y como si de un imán se tratara estas dos “cuestecitas” nos atraen
hacia ellas. ¡Día grande! es la primera vez que nadie tiene que echar pie a
tierra con las dichosas subidas, una espinita que había clavada y que por fin
se sacan varios, solo por esto la salida ya ha merecido la pena.
Con la moral por las nubes nos
dirigimos a Nafría, parada en el surtidor de agua para repostar y seguimos la
ruta. A los pocos kilómetros iniciamos la ascensión de “la gata”, últimamente cogíamos
el camino de la derecha pero esta vez elegimos el de la izquierda, algo más
exigente. Las máquinas han hecho su trabajo y han dejado el terreno para
subirlo sin complicaciones y una vez arriba comienza el bonito descenso, peligroso
y con alguna zona de barro que nos deja junto a la Ermita.
Hora de regresar, subida
meteórica al Castillo de Ucero para no quedarnos cortos de kilómetros y vuelta
a la pista que nos vió salir por la mañana con algún que otro “tirón”, unos que
animan el ritmo y otros que castigan las piernas. Terminamos la jornada con un
buen almuerzo para el que todos estamos entrenados y no necesitamos relevos.
jueves, 21 de febrero de 2019
17-02-2019 Ruta de la Lana, ...vaya tela
Domingo de Febrero, a gustito en
la cama, suena el despertador y hay que levantarse. Bueno, obligación no hay
pero que tendrán las salidas domingueras que hacen que se venza rápido a la
pereza y nos levantemos con más alegría que el resto de los días. Diversión,
risas, compañerismo, deporte,…, creo que son suficientes razones para salir.
Además, hoy no es un típico día invernal, luce el Sol y aunque a primera hora
refresca, las temperaturas previstas serán muy suaves. Todo esto se nota al
llegar al punto de reunión y ver que hay más afluencia que de costumbre, como
mola.
La “ruta por decidir” ya está
decidida, vamos a hacer parte de la “Ruta de la lana”, bicicletas a rodar,
pequeño parón visto y no visto por un tornillo que necesita un apretón y a los
pocos kilómetros parada un poco más larga por una cámara que pierde aire. Interrogatorio al canto, ¿es antipinchazo?,
¿cuánto hace que no le metes líquido?, y ya puestos, ¡como la llevas!, ¡a ver si
la lavas!, …, buen rollito, por suerte parece que el líquido hace su función y
sella el pinchazo así que arrancamos de nuevo y tomamos la carretera de
Navapalos. Desvío a la derecha, unos que si por aquí otros que si por allí, lo
mismo dá porque los dos van hacia arriba y tras la bajada nos dejan en Ines.
La siguiente subida, de varios kilómetros,
se deja llevar pero anima a algún que otro pique y se hace larga. Una vez
reagrupados nuestro siguiente destino es Atauta. En el pueblo nos gusta darlo
todo en la subida sabiendo que arriba haremos la parada del almuerzo con las
bonitas vistas que nos ofrece el lugar. Pero al comenzar la ascensión una
cadena dice basta y se parte, así que mientras unos observan desde arriba el
espectáculo a otros les toca ponerse manos a la obra para reparar la avería (cada
vez son menos los que nunca han roto una cadena pero comprobamos que aún existen).
Después de comer, beber,
conversar y retratarnos en el lugar, continuamos hacia San Esteban, rato malo
con el aire en contra, ¿dónde estaba antes?, que poco lo apreciamos cuando va a
favor. Parada en el semáforo del puente como ciclistas civilizados y subida
hacia la Atalaya de Quintanilla, ¡vaya cuestas!, hay que ser muy duro para no
echar pié a tierra hasta arriba en un momento u otro.
Decidimos volver por zona “Niskalo”
para estar más resguardados y no sufrir con el aire pero el terreno es
rompepiernas y a casi ninguno le sobran las fuerzas así que cada uno con sus
pesares hasta llegar al destino. Ahora sí, buen surtido de viandas y unas
birras.
Y la pregunta final es: ¿Merece la pena toda la mañana
pedaleando para, en un momento, recuperarlo todo o más? Pues, con este grupo,rotundamente
SI. miércoles, 30 de enero de 2019
Caza, viento, barro 27-1-19
Ayer sábado soleado y temperatura más que agradable, hoy domingo día de bici, más nubes que sol, frío de enero, el aire advierte que va a ser compañero de viaje, ¡igualico que ayer!. Fieles a la cita, hola guapa (saludo a la nueva maquina) siempre con ganas bici enristre se urde el plan. Hoy toca lidiar con el cortafuegos enseguida aparecen los primeros jadeos, los turrones todavía campan por el organismo, sube, baja, grava, charco, pinos............... ¡coño cazadores! un imprevisto que obliga a cambiar el plan.
Nuevo diseño y a darle al pedal, el camino de esos que gustan, abrigados del viento, estrecho y áspero con las ramas acariciando los costados, con un puntito de subida conduce al grupo hasta el momento del tentempié.
De nuevo en marcha un mano a mano contra el aire que como siempre da de cara y con algo de barro para adornar la bici por todas partes para recuperar ritmo tras la parada del almuerzo, muchos cruces después paso sobre el Abión y a la izquierda, recordando el paso por este sitio aquel día de junio, hoy menos blando pero más ventoso. Ya está chupao, algunos ya pensando en el piscolabis hasta que ¿por qué no vamos a las antenas?, cruce de miradas y aprobación de quienes van más justos así que ahora si, meter platillo, murmurar algo sobre las antenas, acelerar un poco el corazón y las antenas al saco, ya si, últimos metros de descenso sorteando los pinos y al refrigerio.
Nuevo diseño y a darle al pedal, el camino de esos que gustan, abrigados del viento, estrecho y áspero con las ramas acariciando los costados, con un puntito de subida conduce al grupo hasta el momento del tentempié.
De nuevo en marcha un mano a mano contra el aire que como siempre da de cara y con algo de barro para adornar la bici por todas partes para recuperar ritmo tras la parada del almuerzo, muchos cruces después paso sobre el Abión y a la izquierda, recordando el paso por este sitio aquel día de junio, hoy menos blando pero más ventoso. Ya está chupao, algunos ya pensando en el piscolabis hasta que ¿por qué no vamos a las antenas?, cruce de miradas y aprobación de quienes van más justos así que ahora si, meter platillo, murmurar algo sobre las antenas, acelerar un poco el corazón y las antenas al saco, ya si, últimos metros de descenso sorteando los pinos y al refrigerio.
jueves, 13 de diciembre de 2018
Fortaleza Califal de Gormaz 9-12-18
La cama abrazando, el desayuno dominguero, el sol despuntando, la bici a punto, la catedral esperando, las diez en el reloj, la ruta por decidir y con los bolsillos repletos de ganas de bici. Primeros compases para constatar cual de los presentes está más oxidado, Por el camino un poco de "parriba" con algo de "pabajo" para compensar, ya vamos recordando lo es esto de pedalear, se va avanzando hasta encontrar esa cuesta en la que hay que echar mano a los frenos y tirar el culo "patrás" que la bajada invita a ello.
El grupo atraviesa la carretera y con un ojo en el camino y el otro siempre puesto en lo alto comienza el ataque, ¡¡¡¡¡prepárate Gormaz!!!!, en esta aventura hay que evitar algún charco, hay que sortear algún coche, hay que encarrilar la rueda entre los chorreros, hay que jadear, jadear y jadear, y encima no hay que dejar de pedalear.
Ya está medio vencido, a la altura de la ermita ya nada de baches, sólo hay que bajar piñones (echarle huev....).quería decir echarle coraje, resoplar, que no se escape el de delante, empuñar bien el manillar y arriba el repecho del aparcadero y arriba el de la entrada a la Fortaleza.
LAS FOTOS AQUÍ
Un instante de reposo para recibir los halagos de los turistas y hacia abajo cagando leches en busca del monte y las cuantiosas piedras de una subida ¡vaya traqueteo! ,calzada romana dicen, que ya va escociendo en las piernas de más de uno. Aún hay algo de energía para algún que otro toma y daca entre los pinos. Al terminar toca ajustarse bien la chaqueta, poner cara de cansado y hacerse del ciclista entre el turisteo.
El grupo atraviesa la carretera y con un ojo en el camino y el otro siempre puesto en lo alto comienza el ataque, ¡¡¡¡¡prepárate Gormaz!!!!, en esta aventura hay que evitar algún charco, hay que sortear algún coche, hay que encarrilar la rueda entre los chorreros, hay que jadear, jadear y jadear, y encima no hay que dejar de pedalear.
Ya está medio vencido, a la altura de la ermita ya nada de baches, sólo hay que bajar piñones (echarle huev....).quería decir echarle coraje, resoplar, que no se escape el de delante, empuñar bien el manillar y arriba el repecho del aparcadero y arriba el de la entrada a la Fortaleza.
LAS FOTOS AQUÍ
Un instante de reposo para recibir los halagos de los turistas y hacia abajo cagando leches en busca del monte y las cuantiosas piedras de una subida ¡vaya traqueteo! ,calzada romana dicen, que ya va escociendo en las piernas de más de uno. Aún hay algo de energía para algún que otro toma y daca entre los pinos. Al terminar toca ajustarse bien la chaqueta, poner cara de cansado y hacerse del ciclista entre el turisteo.
miércoles, 5 de diciembre de 2018
2-12-2018 La gata
Domingo de diciembre con buen tiempo, no hay posibilidad de lluvia así que no hay excusa, nos vestimos de ciclistas, despertamos a nuestras bicis y salimos con ganas de divertirnos y hacer deporte. Ruta por decidir, se aceptan propuestas antes de emprender el camino y una de ellas es hacer algo nuevo. Pero las opciones nuevas aportadas no nos convencen mucho, mejor eso lo dejamos para otro día, hoy mejor no hacer experimentos e ir a lo seguro que ya de por sí siempre es distinto.
La pista de "las hermanitas" este año nos ha visto menos de lo habitual pero hoy la rodamos los primeros kilómetros de la ruta. Pasamos de largo por la subida de costumbre y casi llegando a Sotos nos desviamos a la izquierda para empezar a ascender. Un par de kilómetros al alcance de todos, uno de rápida bajada y nuevamente otros dos hacia arriba nos terminan de despertar y con esto ya podemos dar por terminado el calentamiento.
Ya vamos rodando por zonas más conocidas y esta que hemos tomado nos lleva sin remedio a "las torres gemelas". El terreno está inmejorable para atacarlas y algunos las superan sin problemas, otros sin embargo son vencidos por la pendiente. Ya reagrupados, un giro escondido a la izquierda nos enseña el camino para llegar a Nafría de Ucero. Unos minutos de avituallamiento y conversación en la plaza y retomamos la marcha.
Ahora viene la subida más larga de la ruta y que conocemos como "la gata" sin la cual no podríamos disfrutar de la espectacular bajada que nos permite llegar hasta la Ermita de San Bartolome, no sin antes hacer una breve parada para contemplar el paisaje y tomar unas fotos.
Camino de vuelta por el Cañón, con bastantes visitantes contemplándolo y propuesta de subir al Castillo de Ucero. Aunque hay alguna opinión reticente sobre esta visita, finalmente todos aceptamos el reto y lo superamos. Ya solo nos queda volver a casa entre senda y pista, sin calentones que hoy no tocan. Hoy los perdonamos pero el almuerzo no.
miércoles, 24 de octubre de 2018
Miño 21-9-18
Zapatillas, guantes, gafas, algo de abrigo, el artifice del sarao de hoy dice que hay que retratarse antes de cabalgar, pues nada foto por aquí y foto por allá, lo que haga falta.
Ya metidos en faena que si hace fresco, que si el año anterior pasamos o no por aquí, que si de esta subida no me acuerdo, que si esto es nuevo, que si la abuela fuma.............................
¡Coño! pues si del cochón este informando del nombre de la ruta de ese si me acuerdo y ya nadie se acuerda del fresquete que hacía hace un rato. Un monte de encinas nos escupe a una senda de entrada a Cenegro y unos pocos kilómetros después llegando a Fuentecambrón resulta que hay unas recurvas tirando como para arriba apropiadas para dar algo de guerra.
Una breve parada, que se hace demasiado larga, para juntar a los de delante con los rezagados y así saltar al otro lado de la 122. Terreno favorable, rápida bajada hacia Santui y no menos veloz galopada hasta llegar a Piquera. Ahora a por el mirador, un sendero que al mirarlo despista parece que no se va a dejar, hace que más de dos echen pie a tierra, pero en peores plazas hemos toreao y en un periquete el mirador se da por conquistado.
Unos dicen que sufriendo otros que no tanto y otros disfrutando camino del avituallamiento, viñas, encinas, ¡arenaaaaaa!, viñas, Atauta en lo alto, las bodegas abajo, el rancho preparado y la mirada con deseo a la subida al pueblo (hoy no toca). Parada obligatoria para engullir los manjares que nos aguardan, no falta de "naaa", meter barriga, unas fotos, un último trago al porrón, una meada y arreando hacia Peñalba, pronto paso por las calles impacientes ¿por qué?.....................
LAS FOTOS
El camino desaparece, las piedras manan, talud a los lados, la bici patina, en fila metidos en el barranco negociando curvas "paquí y pallá", una rampa para abandonar el barranco, a ver si pillo al de delante, el sudor aparece al fin, jadeos y mas jadeos, un giro a la izquierda tomar un poco de aire y rampa de esas de platillo pequeño, ya esta chupao recto y a la derecha hacia donde se oyen los gaiteros y Miño a la vista.
Unos aparcan ya la bici otros con ganas de más se aventuran a explorar el monte del otro lado con la fortuna de tener un mano a mano con una cuesta que da la puntilla a alguno y una bajada para poner a prueba los frenos. No hay ducha, si cerveza, alubias y arroz
Ya metidos en faena que si hace fresco, que si el año anterior pasamos o no por aquí, que si de esta subida no me acuerdo, que si esto es nuevo, que si la abuela fuma.............................
¡Coño! pues si del cochón este informando del nombre de la ruta de ese si me acuerdo y ya nadie se acuerda del fresquete que hacía hace un rato. Un monte de encinas nos escupe a una senda de entrada a Cenegro y unos pocos kilómetros después llegando a Fuentecambrón resulta que hay unas recurvas tirando como para arriba apropiadas para dar algo de guerra.
Una breve parada, que se hace demasiado larga, para juntar a los de delante con los rezagados y así saltar al otro lado de la 122. Terreno favorable, rápida bajada hacia Santui y no menos veloz galopada hasta llegar a Piquera. Ahora a por el mirador, un sendero que al mirarlo despista parece que no se va a dejar, hace que más de dos echen pie a tierra, pero en peores plazas hemos toreao y en un periquete el mirador se da por conquistado.
Unos dicen que sufriendo otros que no tanto y otros disfrutando camino del avituallamiento, viñas, encinas, ¡arenaaaaaa!, viñas, Atauta en lo alto, las bodegas abajo, el rancho preparado y la mirada con deseo a la subida al pueblo (hoy no toca). Parada obligatoria para engullir los manjares que nos aguardan, no falta de "naaa", meter barriga, unas fotos, un último trago al porrón, una meada y arreando hacia Peñalba, pronto paso por las calles impacientes ¿por qué?.....................
LAS FOTOS
El camino desaparece, las piedras manan, talud a los lados, la bici patina, en fila metidos en el barranco negociando curvas "paquí y pallá", una rampa para abandonar el barranco, a ver si pillo al de delante, el sudor aparece al fin, jadeos y mas jadeos, un giro a la izquierda tomar un poco de aire y rampa de esas de platillo pequeño, ya esta chupao recto y a la derecha hacia donde se oyen los gaiteros y Miño a la vista.
Unos aparcan ya la bici otros con ganas de más se aventuran a explorar el monte del otro lado con la fortuna de tener un mano a mano con una cuesta que da la puntilla a alguno y una bajada para poner a prueba los frenos. No hay ducha, si cerveza, alubias y arroz
Suscribirse a:
Entradas (Atom)













