viernes, 10 de septiembre de 2021

A Gormaz 5-9-21

 A eso de las 9:00 A.M.( Antes de Merendar como decían aquellos). Solete, alguna legaña, saludos, presentaciones, y pedales.


El rumbo fijado, una primera parte empleada a calentar sobre todo la lengua con el chismorreo nos lleva a fallar en algún cruce, menos mal que el patrón esta atento y encauza el tema, ¡ahora vamos al "dragón kan"!,  toma ya otra cuesta bautizada, con alegría pero con tacto dominado el dragón ese.


Por donde siempre no, por otra senda que también tiene apellido en busca de una ascensión en zigzag con alguna que otra china, que parece no ser bastante para alguno, en la fuente una pausa para repostar y serenar el sudor y de paso dejarnos seducir con la idea de ascender por la senda, ¡no hay guevos!. Y cuando se dice eso ya se sabe lo que pasa........................


Con un poco de ayuda senda, rampa, puerta de las fotos y plátano, la bajada por las traseras jugando a ser ciclista, un buen rato entre pinos y rocas van quedando los jadeos, ya está chupao, últimas pedaladas, el del caballo todo retieso, la conversación con el compi de la flaca y el piscolabis.



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miércoles, 9 de junio de 2021

06-06-2021 Celebrando el "No Nískalo"

 

Por segundo año consecutivo las circunstancias nos han impedido celebrar la VIII edición de la ruta del Nískalo que se tendría que haber desarrollado hoy. Para conmemorar un día tan especial para el Club se ha organizado una ruta corta pero intensa que nos permita ganarnos el almuerzo de después.


Las nueve de la mañana es la hora de comienzo y desde varios minutos antes la plaza de la Catedral tiene más movimiento del habitual en un domingo cualquiera a estas horas y se va llenando de ciclistas y bicicletas entre los que destacan los colores rojo y negro del maillot del club.

Cinco minutos de rigor por si llega algún rezagado y el pelotón emprende la marcha en dirección a los montes de Osma. Después de recorrer los primeros cuatro kilómetros, casi todo de subida, hacemos una breve parada para reagrupar y escuchar unas palabras de la “autoridad” sobre los cinco senderos preparados a conciencia para este día.

Continuamos con una breve bajada y un giro a la derecha nos mete de lleno en el asunto del día. Caminos que desaparecen y que siguen por senderos casi imperceptibles, arbustos “acariciando” los brazos y las piernas, bajadas y subidas no aptas para todos los públicos y en las que lógicamente hay que desmontarse de la bici, zonas de arena que frenan en seco y al final la vuelta a la “civilización” de los caminos y pistas. Terreno que desgasta y que aumenta la distancia recorrida muy lentamente. Hace más de una hora que comenzamos a rodar y apenas llevamos doce kilómetros.



 Cuando terminamos la  quinta “sorpresa” y empezamos a recorrer territorio Nískalo la cosa cambia y la velocidad aumenta. Subida de sobra conocida hasta llegar a la Atalaya de Quintanilla donde se vuelve a esperar y nos hacemos unas fotos.



Nos volvemos por donde hemos venido con la mente puesta en llegar al almuerzo prometido y seguimos recorriendo caminos habituales muy rodados por los componentes del club. Un último giro a la derecha para volver a meternos en el primer sendero del día, pero en el sentido contrario, y enlazar con la bajada que nos lleva a la “Caseta de los cazadores” donde se está preparando el “piscolabis”.




Aquí el riesgo de caída se reduce, cada uno coge el ritmo que le viene bien y entre anécdotas, risas y buen rollo pasamos una hora dando buena cuenta de todo lo preparado para la ocasión. Como siempre buena organización y sin quedarse cortos en las cantidades. Palabras de convencimiento de que el año que viene, por fin, volveremos a realizar la marcha tradicional y tras dejar el refugio recogido como nos lo encontramos volvemos a montar en las bicicletas.

Todas las fotos aquí

La galvana se nos apodera en los primeros metros hasta volver a entrar en calor y para ir terminando y desgastar un poco más hacemos una visita a la atalaya de Uxama. Últimas fotos en lo alto y descenso meteórico para dirigirnos al punto de partida y terminar el encuentro.


Por cierto, hoy ha salido un día estupendo, buena temperatura y sin una gota de lluvia. Nada que ver con los habituales del Nískalo. Con estas condiciones meteorológicas el recuerdo del acto es mejor todavía, a ver si el año que viene se repiten.




jueves, 8 de abril de 2021

04-04-2021 Primero las pistas y luego el despiste

 


Domingo de Resurrección, buen día para que alguno vuelva a tener contacto con la BTT.

Estos días primaverales en los que la temperatura entre la hora de salida y la de llegada puede variar veinte grados  son un problema a la hora de elegir la ropa. Unos prefieren pasar frio al principio y terminar a gusto mientras que otros optan por vestir la equipación de invierno que a primera hora se agradece pero según pasan las horas va sobrando.

Comenzamos la ruta subiendo a la “torreta del santo” por el camino corto, esta vez no nos paramos a almorzar como de costumbre, solo hemos recorrido cinco kilómetros así que directamente atacamos el descenso por el asfalto y continuamos unos kilómetros por zona “Niskalo”.

Cuando abandonamos el recorrido de nuestra prueba nos dirigimos por buena pista hacia Berzosa y seguimos  hacia Matanza. Muy cómoda esta primera parte del recorrido por caminos anchos perfectos para rodar sin miedo cosa que unos agradecen pero a otros les resulta aburrido. Una parada rápida para saludar y volvemos a rodar en dirección a Quintanilla donde toca repostar y planificar por donde volver.



Comenzamos la segunda mitad cambiando de terreno, caminos más rotos, con roderas y arena y más subidas y bajadas que como primer destino nos llevan hasta la Atalaya de Quintanilla. Para volver descendemos por “la cuesta del Fito” y llegamos hasta la autovía para empezar a atacar caminos menos transitados. Senderos estrechos entre los árboles, ramas caídas en el trayecto, cuestas con grava suelta,…. en definitiva que en un momento u otro todos tenemos que echar el pie a tierra.

Para ir terminando subimos a la Atalaya de Uxama y bajamos por la ladera por un camino inexistente apretando los frenos y esquivando piedras. Bajada de tensión de las que cuando llegas abajo te das cuenta de que ha sido divertida.

Los últimos kilómetros son de relax atravesando Osma y volviendo al punto de partida. 






viernes, 8 de enero de 2021

27-12-2020 Terminando el año con el Castillo de Gormaz

 

Última salida del año, un frío que pela y densa niebla pero no podemos perder la oportunidad de pasar la mañana rodando (sobre ruedas, no por el suelo). Cambiamos de territorio, hace mucho que no visitamos el Castillo de Gormaz así que ya toca.

Comenzamos dirección a La Olmeda, esquivando charcos helados y las imperfecciones del camino. Pasamos el pueblo y cruzamos la carretera, hasta aquí todo muy llanito, siete kilómetros recorridos y apenas hemos acumulado unos metros de ascensión pero a partir de este momento el terreno ya empieza a llevarnos para arriba y más protegidos entre los árboles. Según vamos subiendo metros la niebla se va desvaneciendo y llegamos a ver algún rayo de Sol pero cuando bajamos volvemos a estar en las nubes. Una breve parada en un alto para hacer una bonita foto de grupo en la que al fondo aparece el Castillo sobre la niebla y volvemos a descender como rayos.

Cuando el terreno nos vuelve a exigir sabemos que el objetivo está cerca, no se divisa el Castillo pero sabemos que está ahí y tras dos kilómetros de dura subida atravesamos su puerta y lo conquistamos. Aquí el Sol luce expléndido, calienta poco pero se agradece su luz. Rápidamente terminamos el descanso y comenzamos el regreso (bueno, primero hay que recoger el casco que casi se olvida) y después de comenzar el descenso también se echan en falta unas gafas (debe ser el frío que nos afecta).





En la bajada del Castillo el aire congelado nos devuelve a la realidad del frío que hace pero en pocos minutos volvemos a estar entre árboles y subiendo por la calzada romana con lo que de nuevo entramos en calor. Nos dirigimos a Lodares y subimos por una bonita senda, seguimos con unos kilómetros de llaneo con algunas zonas de barro que nos dan algún que otro susto y de nuevo estamos en la Olmeda dando el último apretón para llegar al destino y despedirnos hasta el próximo año con el objetivo cumplido.